LA CONGA

La conga es un baile popular cubano de origen africano que tiene un ritmo sincopado y se acompaña con tambores. Se danza junto a las comparsas carnavalescas y se originó en las festividades que efectuaban los negros esclavos. Es un género bailable y cantable, donde se destaca la alegría, el ritmo y el sabor de la música cubana.


Historia:
Las autoridades permitían en determinadas fiestas, ciertas distracciones a los esclavos en Cuba: en la festividad del Hábeas, los domingos y principalmente el Día de Reyes. Eran un suceso musical y social que llenaba de alegría las ciudades, subordinándose los cantos, toques de tambor y las fabulosas coreografías, en un jolgorio que contrastaba con los bailes de salón que la burguesía generaba para su disfrute y aún con los llamados bailes de cuna, donde se mezclaban diversos estratos y grupos sociales.

La conga se originó en la ciudad de Santiago de Cuba y se convirtió en un popular baile de festival, en el cual miembros del público formaban una línea con las comparsas de músicos y bailadores.
Acerca de estos orígenes se dice que fue surgiendo de manera espontánea con el propio desarrollo del carnaval. El Santo Patrón de la Ciudad de Santiago de Cuba era Santiago Apóstol. En su honor, durante la época colonial, cada 25 de julio se realizaban festividades religiosas que tenían como punto de partida la celebración de una misa en la Catedral. Una vez concluida esta comenzaban las procesiones religiosas por las calles aledañas a la institución clerical. Al término del siglo XVII las autoridades decidieron incorporar a los negros africanos a esta festividad para que también ellos rindieran tributo a Santiago Apóstol. Fue así como estas celebraciones, en sus inicios de marcado carácter religioso, fueron convirtiéndose en paganas.
La incorporación de los cabildos de negros africanos a las fiestas del Santo Patrono y posteriormente la entrada de las tumbas francesas a partir de la emigración franco haitiana, fueron cambiando el carácter de estas celebraciones. Los negros se sumaron a ellas con sus propios instrumentos musicales, su música y su cultura en sentido general, imprimiéndole a las mismas un sello distintivo. Los cabildos, y años después las Tumbas francesas, desfilaban al final de las procesiones. Llevaban sus propios instrumentos; instrumentos que fueron evolucionando y fusionándose. Todo este proceso de transculturación sufrido en aquel período hizo posible el surgimiento de distintas manifestaciones danzarias y musicales hasta llegar a la conga como tal, en la que confluyen los aportes de las distintas culturas establecidas en esta región oriental de este país.
El contagioso baile en línea al compás de la conga, con su ritmo distintivo de inspiración africana, fue muy popular entre los cubanos de clase baja, particularmente los negros, y se prohibió en los años 1920 y 1930 en algunas ciudades del país, incluyendo Santiago. Para los santiagueros es “la propia vida, algo sin lo cual no podemos vivir. Sin la conga no hay santiagueros y viceversa”, asegura José Ruiz, de 78 años de edad.
En la siguiente década se convirtió en un baile de salón y en los inicios de la república se usó como elemento de propaganda política, utilizada por los candidatos en el período pre-electoral para mover las masas populares tras sus ritmos y cantos, en los que se propugnaba su triunfo.
Emilio Grenet: Música Popular Cubana, 1939
En los EE.UU. arriva cuando el club nocturno Conga abrió sus puertas en Manhattan (New York) en 1929. En la década de 1930 ya gozaba de gran popularidad. Arnaz popularizó la conga brasileña a partir de 1939. La encontramos en muchas referencias culturales de los medios contemporáneos, por ejemplo, la línea de conga fue un tema recurrente en los dibujos animados de la durante la década de 1940.
También ayudó a su popularización los musicales latinos de Hollywood. RKO Pictures realizaron películas muy conocidas y populares, recordemos “Too Many Girls” (1940) con Desi Arnaz. Tampoco debemos olvidar el trabajo del director de orquesta español Xavier Cugat, discípulo de Arnaz, quién ayudó a popularizar la danza.
Estuvo en auge en la Gran Manzana hasta los años 50, en la que se vió relegada por otros bailes de origen caribeño.
Fue pianista y compositor cubano Eliseo Grenet, quién llevó la locura de la conga a la audiencias internacionales de París y Londres.
Gloria Estefan y Miami Sound Machine la revitalizaron con su éxito de 1986 “Conga”.
La conga más grande de la que se tiene registro fue la Miami Super Conga que tuvo lugar en la Calle 8 el 13 de marzo de 1988. La línea estaba formada por 119,986 personas.

Música:
Los instrumentos musicales empleados en la actualidad son los más diversos, incluyendo tambores abarrilados y de un solo parche (conga, tumbadora, quinto), cencerros, sartenes, bombos, cornetines, marugas y otros objetos de metal.
Los cantos de las congas mantienen la estructura solista-coro característica de toda la música de antigua procedencia africana, o son simple estribillos repetidos hasta el cansancio. El papel del solista era desempeñado antiguamente por una cantante de voz potente llamada clarina, hoy el trompetín o la corneta la sustituyen.
Según Helio Orovio, (musicólogo y periodista Cubano) dijo: ''La conga consta de dos compases, en el primero de ellos las notas del ritmo coinciden exactamente con los golpes fuertes y débiles del compás, mientras que en el segundo el golpe fuerte coincide con la tercera nota del esquema rítmico''.

Esta forma de la música y la danza asimilada de la herencia musical de Cuba se ha utilizado en muchas bandas sonoras de películas en los EE.UU. y México. Fue una de las primeras exportaciones musicales cubanas del siglo 20 y aunque carece de la poliritmia y sofisticación de otras formas como el mambo o la salsa, sirvió para abrir la receptividad de un público internacional a la gama más amplia de estilos musicales cubanos.


Baile:
Es un baile colectivo y de marcha, originado en las celebraciones profanas de los esclavos durante la colonia, especialmente en Corpus Christi, el día de Reyes o el día del Patrón. La Conga se caracteriza por sintetizar e integrar diferentes elementos aportados por los representantes de los diversos grupos étnicos que conformaron la población cubana.
Originalmente, un miembro de la banda que lleva un tambor se aventuraría a la pista y comenzaría a danzar zigzagueando alrededor de ella mientras tamborilea el ritmo. Los bailarines empezaría a unirse detrás de él, formando una línea que se movía como una serpiente deslizándose o como círculo abierto. La línea (o la cadena circular) seguiría creciendo y el tamborileo se intensificaría hasta que se silenciara y parara el movimiento.
Esta coreografía multitudinaria sigue conservándose y cuenta con tres pasos a tiempo con el ritmo, seguido de una patada que está ligeramente por delante del cuarto tiempo.
Emilio Grenet en su “Música Popular Cubana” (1939): «El baile se reduce a marchar al compás del ritmo característico, en que alternativamente, en todos los compases pares, se destaca una síncopa que los bailadores subrayan levantando ligeramente una pierna y marcando el golpe con un brusco movimiento del cuerpo.»
También puede bailarse individualmente o en pareja. Si lo hacen en pareja, ambos miembros se enfrentan y se desplazan en direcciones opuestas (no es espejo).
Este baile en línea es hoy un clásico omnipresente en el punto mas álgido de las fiestas cuando las personas se encuentran mas desinhibidas.

Baile popular en Santiago de Cuba:
La conga es la manifestación artística más generalizada en Santiago de Cuba.
En la conga un grupo de tocadores de tambores, campanas, corneta china y otros instrumentos, van arrastrando tras ellos, por kilómetros y kilómetros, a cientos de miles de personas. Es una masa heterogénea que no precisa vestuario ni coreografía y van improvisando estribillos que brotan de la multitud de manera espontánea.
Las congas se visitan unas a otras, y por cualquier motivo, no necesariamente durante el carnaval, salen a la calle. La partida se produce de sus propias sedes y después de recorrer todo su territorio se unen a otras congas produciéndose lo que se conoce como la invasión, tras la cual va un mar de pueblo.
Los textos de los cantos y la música son compuestos por autores anónimos del pueblo, por lo general integrantes de la misma comparsa, siendo su contenido de crítica social, temas poéticos, históricos o de la vida cotidiana. En otros casos se limitan a frases de sentido incongruente paro altamente rítmicas, improvisadas sobre una melodía de moda.

CONGA (instrumento musical)
La conga, tambó1 o tumbadora, es un instrumento membranófono de percusión de raíces africanas, que fue desarrollado en Cuba. Además de su importancia dentro de la percusión en la música afrocubana, la conga se convirtió en un instrumento fundamental en la interpretación de otros ritmos «latinos» como la salsa y el merengue.
Historia:
La conga tiene su origen en los tambores africanos hechos a partir de un tronco sólido ahuecado y con una piel clavada sobre la abertura de un extremo. El tambor de makuta, de origen bantú, ha sido identificado como un posible antepasado. Otro antiguo nombre dado por los nativos africanos a este instrumento fue «tahona». Luego se le llamó «tumba», palabra derivada de la lengua bantú. Posteriormente, se emplearon nombres como «salidor», «3-2» y «quinto».
A pesar de ese fuerte y remoto parentesco de África, el desarrollo de las congas no hubiera sido posible sin la técnica de fabricación y materiales de los europeos. Tal es el caso de los barriles de vino, que fueron utilizados como «cuerpo» de tambores en diferentes partes de América.
A partir de los años 1940 se popularizó el uso del vocablo criollo afrocubano «conga» para designar ese instrumento, coincidiendo con el apogeo alcanzado en el mundo por los ritmos cubanos como la conga y posteriormente el mambo.
Con el paso del tiempo, las congas han sufrido diversos cambios tanto en su constitución como en la manera de ser ejecutadas. En Cuba, inicialmente, las tumbadoras desempeñaron un papel mayormente folclórico. Cuando la rumba surgió en La Habana y en Matanzas, se tocaba inicialmente con barriles de bacalao y de velas, que después se transformaron en los llamados cajones. Posteriormente esos instrumentos improvisados fueron siendo remplazados (al menos parcialmente) por «prototipos» de tumbadoras.
Estos modelos rudimentarios de la tumbadora tenían una forma parecida a la que presentan hoy en día pero era todavía un tambor muy sencillo, comprendido únicamente por el «vaso» y el cuero. El cuero o parche que era sujetado a la boca de la conga con clavos y se afinaba acercándolo al fuego, ya que no existían los «herrajes», Estos herrajes de afinación de las congas aparecieron en los años 1940 siendo esta mejora atribuida al músico Patato Valdés.
Arsenio Rodríguez se presentó como el primer músico en incorporar la conga o «tambó» a las orquestas de baile. En los años 1940, Cándido Camero agregó un segundo tambor a la conga, convirtiéndose así en el primer percusionista en tocar con dos y quien consagró el uso del par de congas como norma.
Características:
Las congas se tocan con golpes directos de las manos. En casos muy particulares, se tocan con baquetas. Como en la mayoría de los membranófonos latinoamericanos que han perdurado, el parche originalmente estaba hecho de cuero natural, aunque actualmente también se fabrican sintéticos ya que estos últimos son más resistentes, los sonidos son más fáciles de obtener y su afinación se altera mucho menos por efecto del cambio de temperatura. No obstante, ambos tipos de parches tienen sus pros y sus contras.
Las congas se construyen de distintos tipos de materiales. El más utilizado es la madera, pero las hay hechas de fibra de vidrio. También existen modelos hechos en metal. Los manufactureros más conocidos son Latin Percussion, Meinl Percussion, y Pearl.
El conguero puede tocar sentado o de pie. Es habitual que la conga se presente por pares sobre un trípode, como ocurre con los timbales, aunque también las podemos encontrar con un formato de tres, cuatro, cinco y hasta seis congas, pero no es tan habitual.


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